La capacidad de aprendizaje es uno de los componentes esenciales para el progreso en todos los ámbitos de la vida y, por lo tanto, adquirir las habilidades de alfabetización: lectura, escritura, expresión y comprensión son una base esencial para la adquisición del aprendizaje.
El niño adquiere la habilidad del lenguaje en el preescolar y a través de él, aprende a comunicarse con el medio ambiente, pero cuando adquiere la lectura, se le abren las puertas a un aprendizaje sin fin.
El proceso de la lectura y la producción de su significado se asemeja a una orquesta que fluye en armonía. La educación lingüística combina diferentes áreas, que incluyen: el conocimiento de las letras, reconocimiento de palabras, pronunciación correcta, comprensión del idioma y aprendizaje de la gramática.
El desafío en la enseñanza de idiomas es, que para saber leer no es suficiente con solo adquirir uno de estos aspectos, para alcanzar una correcta lectura es necesario que todos estos factores se unan de manera coordinada y perfecta. Para lograr este objetivo, se requiere del entrenamiento y la práctica de las distintas áreas de la lectura y la combinación de estas, para así alcanzar, con la ayuda de Hashem, el objetivo: ortografía correcta, expresión adecuada y comprensión lectora.
